Cambia la actitud y cambiará tu práctica

Si llevas un tiempo practicando yoga seguramente te habrás encontrado en situaciones incómodas o frustrantes, como sentir que no avanzas o incluso retrocedes, sentir pereza o flojera para practicar cada mañana como lo hacías antes, ponerte excusas como que estás cansado, no tienes tiempo o te duele algo para saltarte la clase o tu autopráctica… si esto te pasa, quizás es momento de replantearte algunas cuestiones y volver al origen de la práctica.

“Si no te gusta algo, cámbialo. Si no puedes cambiarlo, cambia tu actitud” Maya Angelou

Según Patanjali, el yoga es un camino de ocho pasos (ocho ramas o ashtanga yoga), conectados entre sí. Los dos primeros son la actitud y la calidad de nuestra práctica (los yamas y niyamas), entendidos como la base sobre la que se sostienen el resto de pasos: las posturas físicas (asanas), la respiración (pranayama), el control de los sentidos (pratyahara), la concentración (dharana), la contemplación (dhyana) y la iluminación (samadhi).

8 ramas del asthanga yoga

Este artículo va de volver al origen, de revisar nuestras actitudes y hábitos físicos y mentales, de observar cuáles son las posibles resistencias (¿impaciencia? ¿enfado? ¿envidia? ¿perfeccionismo?) para de volver a encontrar el sentido a la práctica y el entusiasmo necesario para seguir en un camino que, bajo mi humilde experiencia, tiene más tesoros que piedras.

“El yoga no es una receta para sufrir menos, pero puede ayudarnos a cambiar nuestra actitud para que tengamos menos avidya (concepción errónea) y, en consecuencia, liberarnos del duhkha (dolor).” T.K.V. Desikachar, El Corazón del Yoga

¿Qué son los yamas y niyamas?

Los yamas y los niyamas son actitudes y comportamientos éticos que nos sirven de orientación en nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos. Nos es útil conocerlos como inspiración para nuestra práctica dentro y fuera de esterilla.

Patanjali habla de cinco yamas (comportamientos y actitudes hacia los demás):

  • Ahimsa: acción pacífica, no-violencia
  • Satya: honestidad, no mentir
  • Asteya: integridad, no robar
  • Brahmacharya: moderación, no malgastar la energía
  • Aparigraha: generosidad, no codiciar

Y de cinco niyamas (comportamientos y actitudes hacia nosotros mismos):

  • Saucha: pureza, limpieza, simplicidad
  • Santosha: satisfacción, conformidad, ecuanimidad
  • Tapas: disciplina, sed de plenitud
  • Swadhyaya: autoconocimiento, estudio de uno mismo
  • Ishvarapranidhana: entrega, rendición al plan universal

Vamos a ver con algunos ejemplos cómo podemos aplicar estos principios en nuestra práctica de yoga, y así dotarla de nuevos significados y perspectivas que nos enriquezcan y motiven a seguir.

En este post tomaremos como referencia los principios universales de los yamas. En una segunda entrega hablaremos de los niyamas.

Aplicar Ahimsa

Ahimsa es no-violencia, amabilidad, compañerismo y consideración hacia los demás. Una no-violencia que empieza en uno mismo, en el respeto y cuidado del propio cuerpo, en tratarnos con ternura y compasión. Es “no hacer daño” ni a otros seres vivos ni a nosotros mismos, ni con acciones, ni con pensamientos ni con palabras.

yama ahimsa

Cuando estemos practicando asana, es valioso observar: ¿estamos forzando la postura más allá de nuestros límites? ¿qué es lo que nos impulsa, el ansia de perfeccionismo y la autoexigencia o la superación y las ganas de mejora? ¿qué pensamientos nos llegan cuando no conseguimos realizar una postura, de fracaso o inferioridad, o de compasión y ternura? ¿tendemos a juzgarnos o exigirnos más de la cuenta o a reírnos de nuestras propias dificultades? ¿qué sentimos cuando logramos realizar la postura, sentimiento de superioridad o simplemente satisfacción? Y fuera de la esterilla, en la vida real ¿tenemos algún patrón autodestructivo, como comer mal o demasiado sabiendo que eso nos sienta mal?

Si en la esterilla y fuera de ella elegimos acercarnos a nuestros pensamientos, palabras y acciones agresivas, seguramente descubriremos que debajo de esos sentimientos hay un deseo mucho mayor que todos compartimos: el de ser amados. Ahimsa es una forma de amor.

“La verdad es el fin y la no violencia, el medio” Gandhi

Aplicar Satya

Satya es ser honestos con nosotros mismos y con los demás. Ser auténticos y sinceros,  decir y decirnos la verdad. No mentir ni auto-engañarnos, en pensamientos, palabras y acciones.

yama satya

¿Cuántas veces aparentamos estar haciendo una postura perfectamente, cuando por dentro sentimos que no estamos cómodos y estamos forzando, nuestra respiración está agitada o nuestra mente está distraída? ¿a quién queremos engañar con nuestra falsa sinceridad, al profesor, al compañero de al lado, o quizás a nuestro propio ego? ¿somos capaces de ser honestos con nuestras limitaciones y, por ejemplo, doblar las rodillas o usar un soporte para sentir mejor la postura por dentro a pesar de que por fuera no se vea de foto? ¿somos capaces de lo contrario, adaptar la forma a unas necesidades más avanzadas, a pesar de que las indicaciones generales sean más sencillas?

Fuera de la esterilla, cuando expresamos nuestra opinión, preguntémonos, ¿nuestro punto de vista puede dañar a alguien innecesariamente? ¿usamos la mentira para complacer? ¿nos comunicamos desde la autenticidad y la escucha sincera o desde la apariencia? ¿expresamos nuestra verdad o la de otros? ¿de dónde nace esa verdad, del corazón o de la cabeza?

Todas las verdades son fáciles de entender, una vez descubiertas. El caso es descubrirlas.” Galileo Galilei

Aplicar Asteya

Asteya es no robar, liberarse del deseo de tener algo que uno mismo no se ha ganado. No codiciar lo que no te pertenece. En objetos materiales se entiende claramente, pero va más allá.

yama asteya

Por ejemplo, cuando queremos hacer la postura que hace el compañero de al lado, apropiarnos de su porte y estilo, de su forma de hacer, de su fuerza o flexibilidad, de su capacidad de concentración. O cuando queremos “robar” la atención del profesor o del compañero de esterilla exclamando algún quejido para hacer ver cuánto nos esforzamos, cómo nos cuesta o qué bien nos ha salido.

Aplicar asteya es vivir nuestra propia vida sin codiciar la de los demás, a través de nuestros propios méritos y nuestro esfuerzo, desde nuestras cualidades y nuestro potencial. ¡Qué liberación, no andar comparándonos con los demás!

“Cuando te das cuenta de que la fuente de todas las soluciones que buscas fuera de ti siempre está presente en ti, asteya sucede de forma natural” Yogi Amrit Desai

Aplicar Brahmacharya

Brahmacharya en su significado tradicional se refiere a una vida de celibato, pero en la sociedad moderna se interpreta como el uso adecuado de la energía, saber administrarla sin malgastarla.

yama brahmacharya

En asana, uno de los principios más básicos es llegar al equilibrio entre acción y relax, firmeza y comodidad, esfuerzo sin tensión (sthira sukha). Ese es el juego del tira y afloja en asana. Del dar y recibir en la vida. No esforzamos tanto que el cuerpo empiece a temblar, la respiración se agite y la mente se tense, ni estar tan cómodos que apenas sintamos nada y el beneficio de la postura no se materialice.

Por ejemplo, ¿eres de los que te esfuerzas tanto que acabas la práctica reventado? ¿o haces lo mínimo para salir del paso y sales de la clase como si nada? ¿tu actitud es ambiciosa o perezosa? ¿eres capaz de llegar a un punto medio de equilibrio, de pureza, donde puedas obtener renovación, energía y vitalidad?

Otro de los significados de bramacharya es usar de forma integrada las acciones físicas, los pensamientos y los sentimientos y canalizarlos hacia un ámbito interno sutil, dirigiendo la energía hacia el interior. Por ejemplo, en utanasana (postura de pie con flexión hacia adelante), puedes poner la atención y la intención en cómo la energía de la tierra asciende a través de la planta de tus pies, por las piernas, hasta el suelo pélvico, sentir la energía sutil que te enraiza, te recorre y te nutre, y cómo desciende por la columna vertebral hasta la cabeza, por donde puedes vaciar y soltar la energía negativa que no necesitas, devolviéndola a la tierra, que es capaz de absorber todo lo que te sobra.

“La energía fluye hacia donde diriges tu atención

Aplicar Aparigraha

Aparigraha es no codiciar, estar libre de deseo, no querer acumular más de lo que necesitamos. Vivir con generosidad de espíritu y de acción, dar sin esperar nada a cambio. El karma yoga o yoga del servicio es una forma de aparigraha.

yama aparigraha

La avaricia en asana se podría manifestar, por ejemplo, en el deseo de acumular posturas. Las más complejas y avanzadas, claro. Si alcanzamos las posturas más difíciles significa que somos fuertes, flexibles, estables, casi dioses. Parece que no somos yoguis de verdad si no sabemos pararnos de cabeza (Sirsasana) y qué decir si no nos sale handstand o parada de manos (Adho Mukha Vrksasana), ya no somos ni persona.

Ojo, eso no quiere decir que sea malo en sí mismo querer hacer posturas avanzadas o difíciles, sino apegarse a “tener que hacerlas”. La generosidad con nosotros mismos viene de darnos cuenta y valorar que estamos creciendo en fuerza, estabilidad y flexibilidad, con paciencia y calma, y que la comodidad y la seguridad son más importantes que llegar a hacer la postura. Que el camino es más importante que la meta. Que cuando practicamos de forma honesta, con calma, saboreando, libres del apego a los frutos de la acción, es cuando se produce la alquimia, la magia, la chispa, el placer. Tomemos de las posturas avanzadas sólo lo necesario, como la excitación que produce el reto, el placer de sentir que somos capaces de vencer al miedo, el gusto de tomarlo como un juego, de ser capaz de reírnos si fallamos o nos caemos, de disfrutar de los intentos.

Aquel que ata su vida a un gozo, acaba por destruir su vida, pero aquel que besa la alegría mientras vuela, vive en un eterno amanecer.” William Blake

En definitiva, os invito a que revisemos nuestras actitudes, comportamientos, pensamientos y emociones, usando la esterilla como campo de pruebas para la vida real, con una actitud curiosa y creativa, abierta a la exploración y a la indagación, libre de juicio y de metas, llena de compasión y de amor.

El próximo sábado 24 marzo haremos un taller en Biopunt (Sant Antoni de Portmany, Ibiza) para explorar estos principios básicos. Serán 2,5 horas de Vinyasa Yoga para todos los niveles, con algo de teoría, pero sobre todo práctica. ¡Os espero!